Vestigios de lo que fue...
De lo que pudo ser...
De lo que quiso y no pudo...
Vestigios de mi, de tí, del nosotros... Son solo ruinas de un castillo creado con humo... Una imagen en mi mente, un recuerdo perturbado, unos ojos cerrados...
Pescadores de sueños forzados, en sus quebradas barcas de madera... si tan solo pudieran hacer su trabajo sin ser molestados... al menos tendria un sueño...
A mi alrededor, el cuarto grita... no me deja olvidar... tus regalos exparcidos por todos lados... aun sin ser violados... unos claveles marchitos, una rosa seca, un bombón en su envoltorio, y las burbujas en la botella...
Yo sigo aquí, en el lugar que solía ocupar, la triste y melancólica figura, durmiendo sobre sus hojas...ya ni luz queda...
Y tu sigues en el lugar que solias ocupar, la ausencia y tardia espera...
Y descubro que nada cambió, solo tu cuerpo es el que recuerdo...
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Quedando eso, siguen Teniendo.
A menudo hay que cambiar las sabanas y sacudir los colchones y darles la vuelta para que no queden hundidos donde uno u otro se recostaron...es cuestión de salud...bueno para la columna y bueno para el espíritu....las melancolías duraderas son pésimas compañeras.....
Un besico